Espacios emblemáticos que durante años permanecieron abandonados o deteriorados vuelven a formar parte de la vida de las familias sonorenses mediante una estrategia de recuperación de espacios públicos y patrimonio histórico impulsada por el gobernador Alfonso Durazo Montaño.
Uno de los principales proyectos es La Sauceda, parque que permaneció en abandono durante más de una década y para cuya rehabilitación integral el Gobierno de Sonora ha destinado alrededor de 500 millones de pesos.
El proyecto crecerá con la incorporación del Cerro de la Cementera, donde se invierten otros 60 millones de pesos. En conjunto, ambos espacios conformarán un bosque urbano de 210 hectáreas, con áreas recreativas, juegos, miradores y rutas para actividades al aire libre.
La recuperación de espacios también se extiende al sur del estado. En Cajeme se impulsó el rescate de la Laguna del Náinari y el Parque Infantil Ostimuri, con una inversión conjunta de 130 millones de pesos.
En Navojoa se destinaron 200 millones de pesos a la rehabilitación integral del estadio Manuel “Ciclón” Echeverría, inmueble ligado a la historia deportiva de la región y a los Mayos de Navojoa.
A estas obras se suma la recuperación del patrimonio histórico de Hermosillo mediante la rehabilitación del Mercado Municipal y la Catedral Metropolitana, dos espacios representativos de la historia y la identidad de la capital sonorense.
La administración estatal destacó que la recuperación de estos sitios busca no sólo rescatar infraestructura y patrimonio, sino devolver a las familias espacios dignos para la convivencia, recreación y encuentro comunitario.

















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