La rectora de la Universidad de Sonora, Dena María Jesús Camarena Gómez, respondió al Sindicato de Trabajadores Académicos de la Unison (STAUS) y aseguró que la institución mantuvo abiertas las mesas de diálogo durante todo el proceso de revisión salarial 2026, rechazando los señalamientos de falta de voluntad o autoritarismo.
A través de un posicionamiento institucional, la universidad afirmó que “no es con descalificaciones como se avanzará hacia la generación de acuerdos”, al considerar inapropiado que el sindicato haya optado por un discurso de confrontación en medio del conflicto laboral.
La administración universitaria defendió que realizó un “esfuerzo extraordinario y financieramente responsable” para presentar propuestas orientadas a beneficiar a la planta académica sin poner en riesgo la estabilidad de la institución.
Entre los ofrecimientos planteados por la Unison se encuentra un incremento del 4% directo al salario para todo el personal académico, retroactivo al 20 de marzo de 2026, además de un ajuste adicional del 1% para docentes de asignatura en niveles A y B, así como apoyos para cláusulas de monto fijo.
Según el comunicado, estas medidas representan recursos extraordinarios superiores a los 12 millones de pesos en apoyos adicionales.
La universidad también señaló que la dirigencia sindical no ha valorado suficientemente las gestiones realizadas junto al Gobierno de Sonora para atender los adeudos históricos del ISR ante el SAT, situación que calificó como un riesgo importante para trabajadores y trabajadoras de la institución.
“Afirmar que existió desinterés o falta de voluntad resulta incompatible con los hechos y con las propuestas formalmente entregadas. Es faltar a la verdad”, expuso la institución.
Respecto a las resoluciones judiciales relacionadas con el emplazamiento a huelga, la Unison aclaró que estas fueron emitidas por autoridades competentes y negó cualquier intervención de la universidad en decisiones de tribunales.
Finalmente, la rectoría sostuvo que, aun con la suspensión de actividades y la toma de instalaciones, la universidad mantiene vigentes sus ofrecimientos y reiteró que continuará apostando al diálogo, pero sin descuidar “el futuro de miles de estudiantes, trabajadores y trabajadoras universitarios”.



















Leave a Comment
Your email address will not be published. Required fields are marked with *