Una nueva investigación sobre presunto huachicol fiscal reveló inconsistencias en el cargamento del buque “Challenge Procyon”, embarcación que ingresó al puerto de Tampico con una cantidad de diésel superior a la reportada oficialmente por autoridades federales.
De acuerdo con documentos obtenidos por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), el barco transportaba más de 20 millones de litros de combustible, aunque el Gobierno federal únicamente informó el aseguramiento de alrededor de 10 millones de litros.
La investigación señala que el cargamento habría ingresado al país bajo una clasificación distinta para evadir impuestos, práctica conocida como huachicol fiscal. En la documentación aduanera, el producto fue declarado como “aditivos para aceites lubricantes”, pero análisis posteriores determinaron que realmente se trataba de diésel automotriz de ultra bajo azufre.
Los reportes también apuntan a irregularidades en el valor declarado de la mercancía. Según la información revelada, el combustible habría sido reportado a un costo considerablemente menor al precio real de mercado, situación que podría representar una evasión millonaria de impuestos federales.
Uno de los principales cuestionamientos surgió por la diferencia entre el volumen total transportado y la cantidad oficialmente decomisada, ya que aproximadamente la mitad del cargamento no aparece en los reportes de aseguramiento difundidos por autoridades.
El caso se suma a otras investigaciones recientes relacionadas con redes de contrabando de combustible en puertos del Golfo de México, donde autoridades federales y estadounidenses mantienen indagatorias sobre empresas transportistas, operadores aduanales y posibles vínculos con grupos criminales.



















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