El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Sonora identificó vestigios de la una aldea indígena asociada a la Misión de Nuestra Señora del Pilar y Santiago de Cocóspera, fundada a finales del siglo XVII por el jesuita Eusebio Francisco Kino.
El hallazgo se localiza en el valle de Cocóspera, entre Ímuris y Cananea, y corresponde a un asentamiento Pima que permaneció oculto por más de 300 años bajo vegetación de mezquite.
Los restos fueron ubicados a unos 100 metros del templo misional, uno de los pocos inmuebles jesuitas que se conservan en la región de la Pimería Alta.
Las investigaciones, encabezadas por especialistas del INAH, permitieron delimitar un área de aproximadamente 800 metros cuadrados con estructuras habitacionales y espacios comunitarios que reflejan una combinación de técnicas constructivas hispanas e indígenas, como viviendas de adobe con distribución tradicional pima.

















Leave a Comment
Your email address will not be published. Required fields are marked with *